Tipos de soportes para cuchillos

Como comentábamos en este artículo, la forma en la que guardemos nuestros cuchillos afecta a su vida útil.

De nada sirve comprar el mejor cuchillo y afilarlo con frecuencia si lo guardamos de una forma inapropiada.

Nuestros cuchillos se merecen que los guardemos en un sitio que conserve su filo intacto el mayor tiempo posible. Si además tenemos niños por casa también querremos que estén fuera de su alcance.

Tenemos varias opciones posibles para almacenarlos. A continuación vamos a hacer un repaso a todas ellas.

Para aprender más sobre cómo cuidar los cuchillos te recomendamos que le eches un vistazo a este artículo (cómo usar un cuchillo sin maltratarlo) y a este otro (cómo cuidar un cuchillo).

Guardarlos en un cajón

Sin duda, la peor opción de todas. Y a pesar de ello, la más común.

Guardar los cuchillos de cocina afilados en un cajón con el resto de cubiertos es una mala idea.

Por una parte, el filo no le durará mucho tiempo en buenas condiciones. Dentro de un cajón es inevitable que el cuchillo se golpee contra todo lo que tenga alrededor.

Y esa es la forma más fácil de embotarlo con rapidez, de mellarle el filo o de marcarle la hoja.

Por otra parte tener un cuchillo afilado suelto en un cajón supone un gran riesgo de accidentes. No sería la primera vez que alguien mete la mano en un cajón buscando una cuchara y lo que se lleva es un buen tajo.

La única opción para guardar los cuchillos de esta forma es que no tengas ninguna otra alternativa. Y en ese caso deberás asegurarte de proteger la hoja con una funda o una saya.

Guardarlos en un taco de cuchillos

Esta es la forma más frecuente de guardar packs completos de cuchillos. La mayoría de los cuchillos que se venden como parte de un juego traen su propio taco de madera de regalo.

Y en los que no lo traen la marca suele dar la opción de comprar uno a juego vacío para llenarlo.

La mayor ventaja que tienen es que es una solución muy estética para tener todos los cuchillos en el mismo sitio.

Sin embargo, hay varios inconvenientes importantes a tener en cuenta.

En primer lugar, son poco versátiles. Cada bloque está fabricado para guardar unos cuchillos en particular. Es complicado guardar en ellos cualquier cuchillo que compremos que no sea de la marca.

Existen bloques universales, pensados para guardar hojas de diferentes tamaños y formas. Pero ni siquiera esos están pensados para una hoja muy gruesa, como un deba, o muy larga, como un yanagiba.

En segundo lugar, este tipo de soportes no es bueno para el filo de los cuchillos. Cada vez que queremos sacar un cuchillo tenemos que tirar de él y arrastrar todo el filo contra la madera del interior del bloque. No es la mejor opción si lo que queremos conseguir es proteger el cuchillo y preservarle el filo.

En tercer lugar,  estos soportes suponen un problema de higiene. El interior de los huecos resulta difícil de limpiar hasta el último rincón. Son un sitio perfecto para que se acumule la suciedad y proliferen bacterias que pueden contaminar la comida.

Guardarlos en un soporte magnético de pared

Los soportes magnéticos, ya sean de pared o de encimera, son las mejores opciones disponibles actualmente. Dependiendo de cuánto espacio queramos ocupar en la encimera nos vendrá mejor uno u otro.

El mecanismo de un soporte magnético de pared es sencillo. Para fabricarlos se introducen varios imanes de neodimio entre dos tablas de madera. Este bloque puede ir recubierto de cuero o se puede dejar con la madera al natural.

Hay barras magnéticas con acabado metálico. Es mejor evitarlas, a no ser que vayan recubiertas de goma por fuera. El roce repetido contra una barra metálica deja marcas en las hojas de los cuchillos.

Para colocarlo sólo hace falta fijarlo a una pared. Algunos modelos se fijan mediante tornillos, pero la mayoría están pensados para usarse con adhesivo.

Con las tiras de fijación modernas se pueden colocar con seguridad en cualquier sitio y retirarlos sin dejar marcas.

Una de las mayores ventajas que tiene este sistema con respecto a los demás es que no ocupa espacio en la encimera.

Al ir montado sobre una pared permite dejar libre que podemos utilizar para otras tareas. Y un poco de espacio extra es algo que siempre se agradece en una cocina.

Al no tener partes ocultas son fáciles de limpiar. Además son bastante duraderos. Con un mínimo de cuidado pueden durar tanto como los propios cuchillos.

El principal inconveniente es que no sirven para guardar cuchillos de cerámica.

Cómo usar un soporte magnético de pared

Al guardar los cuchillos no debemos colocarlos justo por la mitad de la hoja. La gravedad nos puede jugar una mala pasada.

El propio peso del cuchillo ayudará a mantenerlo en su sitio. Por eso debemos dejar más hoja sobresaliendo por la parte de abajo que por la de arriba. De esta forma el cuchillo no girará sobre sí mismo ni se moverá.

Dependiendo de la altura a la que coloquemos la barra los mangos deberán ir hacia arriba o hacia abajo.

Si la colocamos a la altura de los hombros es más seguro guardar los cuchillos con los mangos hacia abajo. Es decir, con la punta apuntando al techo.

Si la colocamos por debajo de esa altura nos resultará más cómodo coger los cuchillos desde arriba. Por eso es mejor que en ese caso los guardemos con la punta hacia abajo.

Es complicado que consigamos dejar los cuchillos perfectamente verticales. Aunque nos esforcemos, tenderán a reposar en su posición de equilibrio. Déjalos así.

Tampoco debemos sobrecargar la barra con demasiados cuchillos. Nos interesa tener un mínimo de espacio entre cada hoja. Así evitaremos sobrecargarla de peso y además los cuchillos no se tocarán entre ellos.

Si te falta espacio puedes o bien poner otra barra magnética o bien retirar los cuchillos que menos uses.

Si colocamos los filos de todos los cuchillos en la misma dirección será más fácil evitar accidentes.

Para los diestros lo más seguro es colocar las hojas mirando hacia la izquierda. También es útil guardar los cuchillos más largos en el extremo izquierdo. Para los zurdos es justo al revés.

Así minimizaremos las posibilidades de cortarnos al acercar la mano para coger un cuchillo.

A pesar de todas estas precauciones la más importante sigue siendo la más simple y la más obvia. Tenemos que mirar dónde ponemos la mano antes de coger un cuchillo.

Guardarlos en un soporte magnético de encimera

El mismo principio que el anterior, pero con un soporte para colocar la encimera. Son sándwiches de madera con imanes de neodimio dentro.

Algunos están colocados en vertical sobre una base y otros se sostienen inclinados, apoyados sobre patas traseras.

La principal diferencia con los soportes magnéticos de pared es el espacio que ocupan.

En función de lo que necesitemos podemos encontrar diferentes opciones en el mercado. Tanto de tamaño y forma como de materiales de fabricación.

El soporte debe tener un tamaño suficiente como para poder guardar en él el cuchillo más largo que tengamos.

Dependiendo de cuántos cuchillos queramos guardar podemos buscar soportes con capacidad para 2, 4, 6 o incluso 10 cuchillos.

Mitos sobre los imanes y los cuchillos

Hay gente que piensa que tener la hoja del cuchillo sobre un imán le puede provocar algún tipo de daño. Que a nivel molecular provoca algún tipo de alteración que puede hacer que el cuchillo pierda el filo o se destemple.

A pesar de que es un mito muy extendido no hay nada de lo que preocuparse. Es perfectamente seguro acercar la hoja de un cuchillo a un imán y dejarla reposando ahí. Lo único que le puede pasar es que con el tiempo se imante levemente.

Sobre la calidad de los materiales

En el mercado podemos encontrar una gama enorme de precios de cualquiera de los tipos de soporte que hemos comentado.

Con tanta variedad de precios, de acabados y de materiales nos puede resultar difícil saber cuál nos conviene más comprar.

Como en todas las cosas, calidad y precio no siempre van de la mano. No por pagar de más vamos a conseguir necesariamente algo mejor.

Sin embargo, a la baja sí que se cumple esa relación. No vamos a conseguir un soporte de gran calidad si cuesta muy poco dinero.

Tenemos que pensar entonces acorde a lo que queremos conseguir. Si tenemos cuchillos de varios cientos de euros no deberíamos escatimar dinero en los accesorios.

La mayor parte de los soportes de menor calidad está fabricados en China e India con materiales de dudosa calidad.

La trampa del precio tan bajo es que normalmente el material es tan pobre que no dura mucho antes de que haya que reemplazarlo.

En el caso de los soportes magnéticos, que son los que recomendamos en este artículo, la clave está en los imanes.

Un imán de neodimio no es barato. Están hechos con materiales poco comunes y tienen una gran demanda. Eso se refleja necesariamente en el precio.

Para que un soporte magnético funcione bien los imanes deben ser lo bastante potentes como para evitar que el cuchillo se mueva. No queremos que se deslice por su propio peso ni que gire al mínimo golpe.

Tampoco queremos un imán tan fuerte que nos cueste separar la hoja del soporte, pero los fabricantes tienen ese aspecto bien calculado.

Del mismo modo, maderas de mayor calidad y con acabados más estéticos también incrementan el coste de los soportes.

Podríamos resumir lo anterior en tres puntos principales. El precio de nuestro soporte dependerá de la calidad de los materiales, de la cantidad de cuchillos que pueda guardar y de la marca del fabricante.

Aunque no vamos a encontrar maravillas a precio de ganga tampoco es necesario gastarse una fortuna en un soporte.

A partir de cierta calidad el incremento de precio es a costa de la estética.

Con un soporte económico es más que suficiente, pero si buscas algo bonito no te van a faltar opciones.

No está permitida la copia del contenido. Si necesitas utilizar cualquier elemento de la web ponte en contacto con nosotros.