Fundas y sayas para cuchillos

Como comentábamos en este artículo, las fundas y las sayas son unos complementos muy útiles para nuestros cuchillos.

Al proteger la hoja y el filo de golpes indeseados nos permiten llevarlos con comodidad dentro de estuches sin que se rocen. También nos permiten amontonarlos sin riesgo. Si tenemos que transportar muchos de golpe en una caja o si tenemos que guardar varios en un mismo hueco, por ejemplo.

Vamos a hacer un repaso de las dos opciones principales.

 

Fundas “de libro”

Son unas envolturas de plástico recubiertas por dentro de un material aterciopelado. Están fabricadas en forma de “U”, y abrazan la hoja del cuchillo desde los laterales.

Las hay de tamaños y formas suficientes como para amoldarse a cualquier tipo de hoja.

Protegen tanto el filo de golpes como la hoja de rayaduras. Sólo dejan al descubierto el lomo del cuchillo.

Tienen un precio económico y se pueden reutilizar tantas veces como se quieran.

Por ello son una opción ideal para proteger nuestros cuchillos cuando los llevemos en una manta. Así evitaremos que unas hojas choquen contra otras durante el transporte.

 

Sayas de madera

Son una funda completa de madera, como si fuese un caparazón. Se fabrican a la medida del cuchillo, para que pueda introducirse dejando la mínima holgura posible.

El cuchillo puede permanecer sujeto dentro de la saya por dos mecanismos. Uno de ellos es mediante un pasador. Un pequeño pin que se introduce una vez metido el cuchillo dentro de la saya. Funciona como un pequeño cerrojo que no permite la salida del cuchillo sin retirarlo a él antes.

La otra opción es mediante presión. En sayas fabricadas con muy poco margen entre la hoja y la madera el propio roce entre ambas los mantiene en su sitio.

En ambos casos el interior de la saya se pule hasta conseguir un acabado muy fino. De esta forma evitamos que la propia saya sea una fuente de rayas y muescas para la hoja.

La protección contra golpes que ofrece una saya es total. De esta forma tenemos protegida nuestra hoja con un complemento que además de útil resulta muy decorativo.

En este artículo puedes ver cómo fabricar tu propia saya.

 

Alternativas caseras

Hay ocasiones en las que no querremos gastar dinero en fundas, o no tendremos esa opción a mano.

En este caso podemos fabricarnos nuestras propias fundas caseras con cartulina.

Sólo debemos recortar un trozo de cartulina que nos permita envolver la hoja del cuchillo.

Para ello colocaremos el filo del cuchillo contra el borde de la cartulina. Una vez ahí lo primero que marcaremos será el largo. Dejaremos unos cuantos milímetros extra para asegurarnos de que la punta no sobresale de la funda.

Después marcaremos el punto en el que el lomo toca la cartulina. Si el lomo es muy ancho también marcaremos esa distancia.

A continuación pivotaremos el cuchillo y marcaremos la distancia hasta el filo.

De este modo tendremos varias marcas. La primera corresponderá a la anchura de pala del cuchillo. La segunda, al grosor del lomo. La tercera, de nuevo a la anchura de pala. Y dejaremos una cuarta que será una lengüeta que doblaremos para pegar con adhesivo. Al doblarlo todo y pegarlo tendremos un triángulo con las dimensiones del cuchillo.

Para evitar que se suelte de la hoja durante el transporte podemos pegarla al mango con un poco de celo.

 

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