Cómo quitar motas de óxido en una hoja

Debo comenzar este artículo diciendo que este método es para quitar manchas de óxido superficiales. Hay ciertos tipos de acero que desarrollan óxido con mucha facilidad, por lo que quitarlo será parte del mantenimiento habitual.

Por ejemplo, alguien que use un cuchillo japonés fabricado en honyaki en acero blanco tendrá que quitar el óxido superficial de forma habitual como parte del ritual de limpieza del cuchillo.

Para hojas con marcas de óxido más profundas échale un vistazo a este otro artículo sobre cómo limpiarlas. (Limpiar una hoja muy oxidada).

Si quieres aprender más sobre el honyaki y otros tipos de estructuras de fabricación de los cuchillos visita este artículo. (Estructuras de multiacero).

Para conocer más en detalle cómo cuidar el acero al carbono visita este artículo. (Cuidado del acero al carbono).

 

Antes de comenzar

Lo primero y más importante de todo este proceso es pararnos a analizar el estado del cuchillo. Como casi todo lo referente a estas herramientas, lo principal es ver de qué estado partimos y qué queremos conseguir. Después de eso podremos pensar qué pasos daremos para llegar hasta allí.

Ante una pieza delicada si no estamos completamente seguros de lo que hacemos, no lo hagamos. El tiempo daña lentamente, el aficionado inconsciente lo hace de forma instantánea.

 

Qué tipos de óxido podemos encontrar

Si vemos manchas de óxido rojizas o anaranjadas sobre la superficie de nuestro cuchillo significa que hay una zona con óxido activo. Este tipo de óxido puede penetrar en profundidad y dejar marcada la hoja o algo peor. Es necesario retirarlo mientras todavía es fácil hacerlo y no ha causado daños.

Si el óxido que nos encontramos es de color oscuro y apagado la hoja lo que está es desarrollando la pátina. Esto es una capa protectora neutra de óxido inactivo que previene contra la acción de otros ácidos. En este caso podemos conservarla o quitarla por motivos estéticos, pero no supone un peligro para la hoja.

Para saber más sobre la pátina visita este artículo. (Cómo forzar la pátina de un cuchillo).

 

Qué materiales necesitamos

Para limpiar marcas de óxido superficial necesitamos abrasivos suaves. Dependiendo del acabado que queramos dejar en la hoja del cuchillo usaremos unos u otros.

Sabitorus: Es el método más cómodo de utilizar. Barato, duradero, fácil de cuidar, fácil de transportar, y cada vez más fácil de conseguir. Existe en dos formatos: medio y fino. Se pueden usar por separado o usar primero uno y luego el otro. Ambos dejan un acabado satinado.

Lijas al agua: El método más versátil. La gran variedad de granos distintos nos permite dejar un acabado tan pulido como queramos. Son las más caras de los tres métodos pero aun así un pliego de lija puede cundir bastante.

Pastas de pulir: Es el método de elección en hojas con acabado pulido, sobre todo si el óxido es muy superficial. Son fáciles de conseguir y la mayoría no son caras.

 

En qué consiste el proceso

Cuando el óxido sólo ha actuado sobre la superficie del acero la solución es sencilla. Debemos eliminar las capas más superficiales de la hoja del cuchillo.

Para eso usaremos cualquiera de los tres elementos que comentábamos anteriormente.

La pasta de pulir la aplicaremos con un trapo de algodón. Las lijas al agua y los sabitorus los usaremos ligeramente húmedos para dejar un acabado más fino.

Con cualquiera de ellos el proceso es el mismo. Frotaremos con suavidad la superficie de la hoja hasta que quitemos el óxido por completo. Después continuaremos hasta dejar la apariencia estética deseada.

Una vez terminado limpiaremos la hoja con agua y jabón y la secaremos a fondo con un paño.

 

Cómo prevenir la aparición del óxido

Para retrasar todo lo posible la aparición del óxido, sobre todo en hojas de acero al carbono, hay varias cosas que podemos hacer.

La primera es mantener la hoja siempre limpia y seca. Mientras estemos cortando con un cuchillo de acero al carbono deberíamos tener un paño cerca. Con él iremos secando la hoja cada poco tiempo. Al terminar la enjuagaremos y la secaremos a fondo.

La segunda es aceitar la hoja con cualquier aceite no tóxico. El aceite de camelia, de linaza o el mineral son buenas opciones. Esto lo haremos si vivimos en zonas con alta humedad y salinidad, como las zonas de costa, o si vamos a estar un tiempo sin usar el cuchillo.

Para piezas de exposición, o que van a pasar mucho tiempo sin ser manipuladas, una alternativa cómoda es usar vaselina pura. Fácil de encontrar en farmacias, se aplica con facilidad y forma una película viscosa sobre la hoja. Se mantiene estable durante mucho tiempo y se deja limpiar con facilidad.

A medida que el cuchillo desarrolle la pátina nos facilitará mucho la conservación del acero.

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