Cómo forzar la pátina de un cuchillo

Qué es la pátina de un cuchillo

De los muchos aceros que tenemos disponible en el mercado hay algunos que son más reactivos a la oxidación que otros.

Los aceros al carbono son los que tienen más facilidad para oxidarse tras reaccionar con sustancias ácidas y con la humedad.

En la superficie de estos aceros se pueden desarrollar dos tipos de oxidaciones distintas.

Una de ellas son las zonas de óxido activo, de color anaranjado. Estas suponen un peligro para la hoja porque se extienden tanto sobre la superficie de la hoja como en profundidad. Van destruyendo el metal de la hoja y es el tipo de oxidación que provoca el “piqueteado” de óxido de los cuchillos antiguos mal conservados.

El otro tipo de oxidación es una reacción superficial neutra, estable. Ocurre cuando se mantiene una buena limpieza de la hoja del cuchillo. Al no dejar actuar en profundidad a la oxidación se forma una capa superficial, de color oscuro, que forma una cubierta sobre la superficie del acero. Esta capa de óxido estable, que no penetra en la hoja, se llama “pátina”.

A qué aceros se les puede forzar

Podemos forzar la pátina en cualquier acero que sea reactivo a la acción de los ácidos. Por lo general podremos forzarla en cualquier acero salvo en los inoxidables.

Para qué sirve

La pátina supone una ventaja para la conservación de la hoja porque es una barrera química contra la acción de otros agentes oxidantes. A diferencia del óxido activo, ésta protege el acero del interior de la hoja.

Además de ser un elemento añadido de protección la pátina es un elemento decorativo que le añade historia y personalidad a las hojas de nuestros cuchillos.

Cómo se puede forzar una pátina

Para hacerlo necesitamos aplicar un ácido suave a la superficie de la hoja durante un periodo corto de tiempo.

Una opción segura y barata es preparar una disolución de agua templada y ácido cítrico. Para ello es necesario buscar un recipiente (horizontal o vertical) donde quepa dentro entera toda la hoja del cuchillo.

A continuación meteremos dentro la hoja y llenaremos el recipiente de agua tibia hasta cubrir toda la superficie a patinar.

Después retiraremos la hoja y disolveremos en el agua un par de cucharadas soperas de ácido cítrico en polvo. Es fácil de encontrar como ingrediente para repostería. Es un ácido suave y seguro desde el punto de vista alimentario.

Una vez que lo tengamos bien disuelto meteremos de nuevo la hoja del cuchillo y la dejaremos de 15 a 30 minutos. Pasado ese tiempo la sacaremos, la aclararemos bajo el grifo y la dejaremos secar al aire unos segundos.

Si la pátina tiene la intensidad deseada podemos cortar el proceso de oxidación aplicando aceite sobre la superficie de la hoja. Si queremos darle más intensidad podemos introducirla de nuevo en la disolución de 15 a 30 minutos más.

Repetiremos el proceso hasta conseguir el resultado deseado. Al ser un ácido muy suave la hoja no corre peligro de dañarse.

Antes de forzar una pátina hay que tener en cuenta que si la hoja tiene algún tipo de acabado especial, como el kurouchi o el brut de forge, estos pueden verse dañados por la acción del ácido. En esos casos se puede aplicar el ácido únicamente en la zona del filo usando un papel mojado.

Al terminar se puede usar cualquier aceite para proteger la hoja mientras se estabiliza la pátina. El aceite de linaza, de camelia, el aceite mineral o el WD-40 son las opciones más populares. Tras aplicarlo conviene no retirarlo de la hoja en al menos 5-10 minutos.

Hay que recordar que si el aceite no es apto para consumo humano debe limpiarse bien la hoja con agua y jabón antes de usarla.

Otras opciones que se pueden emplear para forzar la pátina de un cuchillo son la mostaza o el café.

En el caso de la mostaza es el vinagre lo que marca la hoja. Al ser una sustancia semisólida hay gente que la aplica a pegotes de forma desigual sobre la hoja. Así consiguen darle un patrón único con marcas de diferente intensidad. Diferentes tipos de mostaza dan lugar a diferentes resultados por el tipo de vinagre utilizado y por la concentración que tiene cada una de ellas.

En el caso del café el proceso es muy sencillo. Hay que buscar un recipiente similar al del método del ácido cítrico. Después es necesario preparar una cantidad de café negro, bien concentrado, suficiente como para cubrir toda la hoja. Después meteremos dentro la hoja del cuchillo y la dejaremos reposar durante ocho horas. Al terminar lo sacaremos, lo aclararemos con agua y jabón y protegeremos la hoja durante unos minutos con aceite.

Al igual que con el ácido cítrico, este método puede dañar acabados estéticos como el kurouchi o el brut de forge.

Cómo retirar la pátina de un cuchillo

A pesar de que supone un elemento protector puede que haya ocasiones en las que queramos retirar la pátina. Lo más frecuente es que esto se deba a motivos estéticos, ya que hay gente que prefiere una hoja brillante.

Al ser una capa de óxido neutro, estable y superficial su retirada es muy sencilla.

Lo único que hay que hacer es lijar suavemente la superficie de cuchillo con cualquier material abrasivo. Se pueden usar para ello lijas al agua, sabitorus o almohadillas de Scotch Britte o similares.

Una vez retirada la pátina se puede modificar la apariencia de la superficie de la hoja como se desee. Para ello habrá que seguir los pasos para satinar la hoja o para pulirla como explicamos aquí.

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