Cómo fabricar tu propia saya

Tengo que empezar este artículo dándole las gracias a Eduardo Castro (“Jakkonoise” en Instagram). Gracias a la experiencia que tiene él fabricándose sus propias sayas os puedo traer aquí este artículo.

Después de toda la paciencia que ha tenido respondiendo a mis preguntas sobre el tema os puedo presentar este manual.

 

Qué es una saya

Para aquellos que aún os estéis familiarizando con la cuchillería japonesa empezaré por una pequeña explicación.

Una saya es una funda de madera hecha a la medida de la hoja de un cuchillo. Es la mejor protección para la hoja del cuchillo cuando nos lo llevamos fuera de casa.

La cubierta de madera protege la hoja del cuchillo tanto de los golpes como de la humedad. Es, en definitiva, algo que merece la pena fabricarse.

 

Qué madera usar

Antes que nada, lo primero para fabricar una saya es decidir de qué madera la queremos hacer.

Como la mayor parte de las maderas funcionan bien para fabricar sayas nos centraremos en dos parámetros principales. Uno es la belleza y otro es el precio.

Por lo general cuanto más dura sea la madera más bonito será el resultado final. La dureza de la madera que usemos no influye demasiado en que el filo se conserve mejor o peor.

Maderas que funcionan muy bien son por ejemplo la teca, la encina o el aguacate. Casi cualquier madera os dará un buen resultado. En caso de duda preguntad al carpintero que os suministre los tablones.

 

Cómo preparar la madera

Una vez conseguidos los tablones de madera comenzaremos por aplanarlos. Se puede usar una regruesadora o una lijadora de banda grande.

 

Cómo fabricar el lado izquierdo

Una vez que tengamos las tablas preparadas dibujaremos la silueta del cuchillo en una hoja de papel y la recortaremos.

Después pasaremos el dibujo a la madera previamente aplanada.

A continuación vaciaremos el contorno y el interior con un router.

 

Cómo lijar la madera

Una vez hecho el hueco para el cuchillo lijaremos las imperfecciones. Si el acabado del router no es lo bastante preciso se puede ajustar la cavidad con formones.

Tenemos que dejar el interior de la saya bien pulido. Para ello usaremos una progresión de granos. Por ejemplo: 220, 400, 800, 1K, 1’5K, y 2K.

Cuanto más pulido quede el interior de la saya más amigable será con el cuchillo. Eso nos evitará que se produzcan rayas en la hoja.

 

Cómo fabricar el lado derecho

Una vez que tenemos ese lado terminado recortaremos el lado derecho de la saya. Este lado es simplemente una tabla plana más delgada para usar como tapa.

Le haremos el mismo procedimiento de lijado que en la otra cara. Como es una superficie plana podemos usar una lijadora orbital para facilitar el trabajo.

 

Cómo unir ambas partes

Una vez que están preparados los dos lados los uniremos entre sí con cola de contacto. Después los dejaremos sujetos con sargentos durante 40 minutos.

Una vez que están ambas caras pegadas recortaremos el contorno externo. Con una sierra de banda, por ejemplo.

 

Cómo perfeccionar los detalles

Posteriormente terminaremos de darle forma a la saya, de adelgazarle las paredes y de suavizar los contornos usando lijas. Para facilitar el trabajo podemos usar una lijadora de banda si la tenemos.

Por último, para que la madera quede con un acabado limpio y brillante podemos lijar hasta granos muy finos. Una lijadora orbital nos hará mucho más sencillo el trabajo.

 

Cómo hacer el pin de la saya

Para hacer el pin de la saya haremos un pequeño agujero en la posición deseada con un taladro. Usaremos una broca de menor diámetro que el pin.

Después terminaremos de ampliar y de dar forma a ese agujero con una lima. Así el pin quedará apretado apretado y no se saldrá.

Para fabricar el pin podemos utilizar o bien un cilindro de metal o bien uno de madera. Para la cabeza del pin podemis utilizar recortes sobrantes de la madera utilizada para hacer la saya.

Para pegar el cuerpo y la cabeza del pin usaremos resina epoxi.

Para pulir la cabeza de madera del pin se puede sujetar el cuerpo con suavidad en una Dremel o en un taladro. De esta forma es muy sencillo frotarlo contra lijas de granos progresivamente más finos.

Por último le aplicaremos varias capas de aceite de linaza, aproximadamente cada 30 minutos. Insistiremos hasta que la saya ya no absorba más aceite.

Para terminar el acabado le podemos dar una mano de cera de abeja. En ese caso lo dejaremos aplicado durante toda la noche y lo limpiaremos con un trapo al día siguiente.

 

En conclusión

Fabricar una saya es un proceso laborioso pero muy gratificante. Una saya bien fabricada puede durar tanto como el cuchillo al que protege.

Como vemos, durante el proceso nos ayudamos bastante de herramientas eléctricas de carpintería. Sin embargo, todas ellas se pueden sustituir por herramientas manuales baratas. A cambio tendremos que invertir más tiempo extra en la fabricación.

Independientemente del método que utilicemos, fabricar nuestras propias sayas es una forma de acercarnos más al cuidado y al respeto a nuestros cuchillos.

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