Cómo electrograbar una hoja

Qué es el electrograbado

El electrograbado es una de las opciones que tenemos para grabar la superficie de la hoja de un cuchillo. Lo podemos usar para marcarlo con un logo, con nuestro nombre o con un diseño decorativo.

Quiero dar las gracias al Luis Fernando, un seguidor del canal de Youtube de El Rincón del Afilado. Gracias a su experiencia os puedo traer hoy este artículo.

Podéis encontrar bastante material online si buscáis por el término inglés “electro etching”.

 

Qué material necesitamos

El electrograbado es muy sencillo. Sólo hace falta una fuente de alimentación, un tampón para aplicar la corriente, una solución salina y un método de enmascaramiento.

Hay una opción en la que no necesitamos tampón, pero en la que a cambio necesitaremos mucho más electrolito. Las veremos ambas más adelante.

La fuente de alimentación puede ser tan sencilla como se desee. No es necesario que sea una fuente estabilizada de laboratorio ni una fuente muy potente.

Los grabados que hacía Luis sobre sus hojas estaban hechos con el cargador viejo de un móvil. El trabajo es algo más lento, pero los resultados son excelentes.

Una fuente de alimentación universal de 12V y 5A es más que suficiente para grabar un logo o unas iniciales.

Para grabar toda la hoja de un cuchillo es mejor algo más grande, como las de 12V y 20A.

El tampón lo podemos hacer de una manera muy simple. Es suficiente con usar una pinza plegable de las que venden en papelerías. Con ella sujetaremos un taquito de madera y un trozo de papel de cocina o de tela. Engancharemos el cable negativo a uno de los brazos de la pinza y a funcionar.

La lista de materiales necesarios para el electrograbado con tampón son:

  • Una fuente de alimentación. Puede ser un cargador viejo de un móvil, una fuente de alimentación para leds, una vieja fuente de alimentación de un ordenador, una fuente de alimentación de laboratorio, etc.
  • Pinzas de cocodrilo y cables. No hace falta un cable de mucha sección, ya que la corriente no va a ser muy grande.
  • Solución de electrolito.
  • Un método de enmascaramiento (cinta aislante de calidad, laca para grabado o vinilo adhesivo).
  • Guantes de nitrilo, látex o vinilo para no dejar huellas que puedan estropear el grabado.
  • Alcohol o acetona. Para limpiar previamente la pieza de suciedad y grasa. No queremos marcar nuestras huellas dactilares en la pieza.
  • Abundante agua para lavar y aclarar una vez hecho el grabado.
  • Electrodo libre. Para el negativo es preferible que sea una pieza metálica, aunque se puede usar un ánodo de grafito.
  • Masilla, plastilina o pistola de cola caliente. Muy recomendable para hacer un pocillo de contención alrededor de la zona a grabar si vamos a usar un tampón.

 

Qué es el electrolito

El electrolito, es el medio líquido por el que pasan los electrones y los iones metálicos durante el proceso.

Puede ser desde simple agua del grifo con sal hasta electrolitos específicos comerciales mucho más caros.

No hace falta echar sal hasta el punto de saturación, con un par de cucharadas soperas por 500ml es suficiente.

Entre medias hay multitud de recetas, como por ejemplo:

  • Una mezcla 50-50 de agua y vinagre.
  • Una mezcla de agua, vinagre y sal.
  • Ácido sulfúrico diluido.
  • una mezcla de varios ácidos débiles con agua, como un descalcificador para cafeteras.

 

Qué es el enmascaramiento

Es probablemente la parte más importante de todo el proceso. Hay que muy bien las zonas que no queremos que el proceso se coma.

Esto se puede hacer de varias formas. La más sencilla es mediante algún tipo de barniz o laca. Con ella se cubre toda la zona.

Después se dibuja la figura que quieres que se grabe raspando con una aguja o con una cuchilla. Rudimentario pero efectivo.

Otra alternativa es el vinilo. Este método deja un acabado más preciso, más limpio y más definido que el anterior.

Es la mejor opción si tienes cerca una empresa de imprsión que trabaje con este material. Con un plotter de corte de vinilo se puede recortar una plantilla en vinilo adhesivo que pegaremos sobre la hoja.

Esto nos permitirá hacer un grabado con la forma, el tamaño y la posición exacta que queramos.

 

Qué tipos de electrograbado existen

Una vez tienes la plantilla grabada o pegada a la pieza hay dos métodos de trabajo. O bien mediante electrodo húmedo o bien mediante inmersión.

En el primero usaremos muy poco electrolito mientras que en el segundo tendremos que usar una gran cantidad.

Si usamos el método del electrodo lo primero que deberemos hacer es fabricarnos un tampón. Para ello necesitamos una pieza metálica a la que uniremos un pequeño trozo de esponja o de tela.

Este electrodo nos permite ir dando toques suaves sobre la superficie del acero. Y gracias a eso podremos controlar muy bien la profundidad del grabado.

Con el método del baño de electrolito necesitamos prepara una cubeta y llenarla de solución salina. Dentro debe caber la hoja entera, ya que la sumergiremos por completo.

Cuando la tengamos lista tendremos que enmascarar toda la pieza antes de sumergirla. Es importante que este enmascarado sea impermeable y muy minucioso.

De lo contrario podemos llevarnos sorpresas al retirarlo y ver que hemos comido metal donde no deberíamos haberlo hecho.

 

Cómo podemos electrograbar una hoja

El método que vamos a describir a continuación es el del electrograbado con tampón.

Lo primero que haremos será dessengrasar y limpiar bien la zona del grabado.

Después cubriremos la zona a grabar con el enmascaramiento que queramos utilizar. Enmascararemos además un buen área de seguridad alrededor de la zona de grabado para evitar marcas indeseadas.

A continuación crearemos un pequeño pocillo de contención alrededor del área enmascarada. De esta forma impediremos que gotee electrolito hacia partes de la hoja que no queremos marcar.

En caso de que vayamos a grabar por inmersión esta parte es la más importante. Es crucial que comprobéis que el enmascaramiento está bien pegado a toda la hoja. Y después, volvedlo a comprobar una vez más. No olvidéis que cualquier marca que se le haga a la hoja con el electrograbado es permanente.

Cuando esté todo preparado conectaremos la pinza del polo positivo a la pieza.

Conectaremos después ambos cables a la fuente de alimentación. Antes de encenderla volveremos a comprobar la polaridad. Positivo a la pieza, negativo al tampón o al electrodo libre.

Con la fuente de alimentación encendida empaparemos bien el tampón en electrolito. A continuación lo presionaremos sobre la zona a grabar. Casi de inmediato deberían aparecer burbujas en la superficie.

Tras esperar un par de segundos retiraremos el tampón y secaremos la zona con un papel absorbente. Comprobaremos que la zona se esté grabando y que el resultado es uniforme.

Continuaremos dando toques suaves de uno o dos segundos de duración y limpiando la zona a continuación. Repetiremos el proceso hasta que estemos satisfechos con los resultados.

Una vez grabado, desconectaremos la fuente de alimentación, y retiraremos la pinza de la pieza. Haremos un primer aclarado con agua abundante antes de retirar el enmascaramiento

Si hemos usado un electrolito ácido (agua con vinagre o electrolitos comerciales) este primer aclarado lo debemos hacer con agua con bicarbonato sódico. De esta forma neutralizaremos el ácido.

Después retiraremos el enmascaramiento y volveremos a aclarar. Podemos usar un cepillo de dientes suave para limpiar los huecos del grabado.

Veremos que La zona atacada por el proceso estará ennegrecida. Podemos dejarla así o podemos limpiarla con lana de acero fina o con un cepillo de cerdas metálicas.

 

Puede que hagamos un grabado por inmersión y nada más encender la corriente veamos que aparecen burbujas en otra zona de la pieza que no sea la zona a grabar. Es muy importante apagar la fuente de alimentación de forma inmediata, sacar la pieza y repasar el enmascaramiento donde hayamos visto las burbujas.

 

Cómo influye el tipo de metal

Este proceso funciona a las mil maravillas con aceros al carbono, cobre, bronces y latones.

Con aceros inoxidables es más variable, dependiendo de la aleación. Los hay que responden muy bien y otros que sólo regular.

En aluminios, aceros inoxidables, cobre, bronces y latones es muy importante dar un lijado previo de la zona a grabar. Lo haremos inmediatamente antes de enmascarar para que el baño electrolítico ataque bien el metal.

Sobre estos metales se forma con mucha rapidez una capa superficial y casi imperceptible de óxido que lo protege.

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