Cómo arreglar una piedra de afilar rota

A pesar de que cuidemos nuestras piedras con el mayor mimo posible es posible que en algún momento se nos rompa una piedra.

Les podemos dar un golpe sin querer o pueden resbalarse y caer al suelo. A veces ocurren accidentes, la vida es así.

Lo normal es que ante pequeños golpes (y algunos no tan pequeños) la piedra aguante bien y no le pase nada. Pero si el golpe es lo bastante fuerte puede que la piedra se nos rompa en dos o más trozos.

Tranquilo, no pasa nada. Como casi todas las cosas en esta vida, una piedra de afilar rota tiene arreglo.

 

Qué material necesitamos

Para volver a unir una piedra de afilar rota necesitamos:

Resina epoxi que no sea de secado rápido. La de 90 minutos es perfecta.

Una superficie plana y lisa.

Papel de horno, para evitar que se pegue la piedra a la mesa.

Uno o más sargentos para aproximar los fragmentos.

Una brocha. Esto último es opcional, pero viene bien.

 

Cómo arreglamos la piedra

Lo primero que tenemos que hacer es reunir todos los fragmentos y colocarlos sobre la superficie de trabajo. La cubriremos con papel de horno (papel encerado) para evitar que se nos pegue la piedra a la mesa. Si hemos perdido algún trozo no pasa nada siempre que no sea muy grande.

Cuanto mejor podamos aproximar las dos partes rotas y menos huecos queden entre ellas, mejor.

Lo siguiente que haremos será limpiar de polvo y suciedad los extremos rotos de la piedra. La mejor forma de hacerlo es con una brocha, pero sirve también cualquier clase de cepillo o incluso un trapo. Esta limpieza es importante hacerla en seco. De lo contrario tendríamos que esperar hasta que se sequen del todo ambos extremos.

Posteriormente prepararemos la mezcla de los dos componentes de la resina epoxi de alta resistencia. La aplicaremos sobre las dos superficies rotas de la piedra y las aproximaremos suavemente.

Retiraremos el exceso de epoxy de los bordes con un paño viejo. Cualquier cosa que no desprenda fibra y no deje residuo nos servirá. No pasa nada porque manchemos de resina la superficie de la piedra, la limpiaremos al terminar.

Continuaremos apretando con las manos hasta que los trozos nos queden en una posición satisfactoria. Si hay una pequeña pérdida de material en la piedra no hay problema, la rellenaremos con epoxi. No influye negativamente en el afilado.

Cuando esté todo en la posición deseada colocaremos los sargentos para que mantengan sujetos los trozos con firmeza durante 24-28 horas.

Es muy importante que estén bien alineado en las tres direcciones del espacio. Es decir, que todas las caras queden al mismo nivel unas de otras, sin escalones.

Una vez pasado ese tiempo retiraremos los sargentos, quitaremos el papel de horno y aplanaremos la piedra.

Con un aplanado suave con las placas de diamante lo que haremos será retirar las capas superficiales de la piedra. Con ello no sólo retiraremos los restos de epoxi que haya sobre la superficie, sino que enrasaremos todas las caras de la piedra. Así además nos aseguraremos de que cuando volvamos a afilar lo hagamos sobre una superficie con una planitud perfecta.

 

Una alternativa para destrozos mayores

Existe otra opción que se suele usar cuando se parten piedras muy finas o cuando es difícil pegar unos trozos con otro.

En esta alternativa lo que haremos será encargar a un vidriero una placa de cristal del tamaño de la piedra. Sobre ella pegaremos los trozos de la piedra usando la misma resina epoxi de la que hablábamos antes. Dejaremos curar durante 24-48h y aplanaremos al terminar.

El resultado es muy similar al de las piedras Kramer o las Shapton Glass.

 

En resumen

En caso de que se os rompa por accidente una piedra de afilar no os preocupéis. Mientras se parta en pocos trozos y no se os pierda ninguno se puede arreglar con adhesivo y un poco de paciencia.

No está permitida la copia del contenido. Si necesitas utilizar cualquier elemento de la web ponte en contacto con nosotros.